19.12.16

Cartas llenas de ilusión

Un año más, se acerca la Navidad. Y con ella, todas las tradiciones y rituales que la acompañan. Y, a pesar de vivir en un país con tradiciones algo diferentes, hay quien se preocupa de que las nuestras se mantengan vivas.


Ya no sólo hablo de nosotros en casa, que también, sino en este caso concreto que nos ocupa hablo de la Asociación Española en Austria y del Instituto Cervantes. Gracias a ellos, el sábado pasado las pekes pudieron darle la carta a sus majestades los Reyes Magos.

Y la verdad es que hay poco más que explicar. Muchos nervios, muchas ganas y un objetivo claro: darle la carta a Melchor, que tiene el pelo blanco como el abuelo y el abu. Aunque antes tuvimos que ganárnoslo: escuchar el discurso del director del Cervantes, cantar algún que otro villancico, y hacer cola y esperar nuestro turno. Por cierto, a ver si os suena la niña que habla por el micro diciendo lo que le pide a los Reyes Magos...

Muy orgullosa de su carta escrita por ella.


También Valentina vino a entregarles la carta.


 



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Por fin, los Reyes Magos hicieron acto presencia, en medio del griterío y la emoción de los más pequeños. Ordenadamente (más o menos), y separados por colores (primero los amarillos, luego los que llevaban el post it rosa, por últimos los verdes. Nosotros, obviamente, llevábamos el verde...) fueron entregando sus cartas, explicando sus deseos y recibiendo una bolsita llena de dulces y chocolates.

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Y después de la emoción y de la despedida a los Reyes Magos, un pequeño picoteo (gusanitos y zumos) y una visita al mercado de Navidad de Karlsplatz, que está al lado del Instituto Cervantes, y que creo que se va a instaurar como tradición también, ya que el año pasado también hicimos así.










¿Lo que más triunfa de este mercado? Rebozarse por la paja, sin duda.


Y ya sólo falta esperar que las cartas lleguen a buen puerto, portarse bien y gritar muy alto eso de "¡carbón nooooo!" en la cabalgata. ¡Qué nervios!

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